Seleccionar página

El Ajo

El ajo (allium sativum) es una planta cuyas hojas son delgadas y planas, con una raíz cuya longitud puede alcanzar cincuenta centímetros o más de profundidad. Se caracteriza por tener un bulbo cuya piel es blanca y su forma se asemeja a la de una cabeza, la cual se compone de seis a doce gajos, que también son denominados “dientes” y están cubiertos por una delgada capa blanca o rojiza.

El Ajo

Esta hortaliza, que es empleada como saborizante y sus brotes forman parte de ciertos platos de la cocina mediterránea, proviene de de la denominada familia de las liláceas, la cual abarca más de tres millares de especies entre las cuales están la cebolla y el puerro; y se estima que tiene origen en el occidente asiático, desde donde fue introducida al Mediterráneo y otras regiones en las cuales ha sido cultivada desde hace más de siete mil años. Ahora bien, además de su exquisito sabor, el ajo aporta muchos beneficios para la salud, como se verá a continuación.

Propiedades del ajo

El ajo estimula la producción de ácido sulfhídrico, y dicha sustancia relaja los vasos sanguíneos; por lo tanto, promueve una mejor circulación de la sangre y, consecuentemente, ayuda igualmente a prevenir cualquier clase de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, esta hortaliza favorece la buena digestión y, siendo un excelente diurético, tiene un efecto de desintoxicación del organismo, y por tal virtud ayuda a prevenir males estomacales. Cabe destacar, sin embargo, que produce gases en algunas personas y no se recomienda su uso a aquellos que sufren problemas gastrointestinales como acidez o gastritis.

Propiedades del Ajo

Por otro lado, según señalan ciertos estudios, el consumo habitual de esta hortaliza disminuye el riesgo de contraer varios tipos de cáncer, lo cual podría estar relacionado con su contenido de azufre, mineral que ha mostrado ser efectivo contra esa enfermedad. Finalmente, en lo que a prevención se refiere, el ajo tiene propiedades fungicidas y antivirales, por lo que fortalece el sistema inmunológico.

Ajo en ayunas

Luego de haber leído esta información posiblemente estés deseando ponerle ajo hasta al café –y, de hecho, esa recita existe-, mas existe una forma muy efectiva de obtener y potenciar las propiedades del ajo: se trata de comerlo en ayunas. En efecto, esta práctica, realizada con constancia, además de brindar las propiedades mencionadas arriba, ayuda a prevenir tanto la diabetes como estados depresivos.

Ajo Ayunas

Ahora bien, para asegurarnos de no dejar de recibir los beneficios mencionados en su totalidad, se recomienda consumir dos dientes de ajo en su estado natural, es decir, sin cocción previa. Si el sabor y olor te resultan desagradables, una opción viable es adquirir comprimidos de esta hortaliza, o también consumir una hoja de menta o jugo de limón luego de haber ingerido el ajo. Eso no quiere decir, sin embargo, que debamos privarnos de las otras maneras de comer el ajo, que son cocido y frito, pues, de la forma que sea, es un deleite saludable. Por cierto, el ajo tierno es otra opción exquisita al paladar y buena para la salud.

Ajo tierno

Por ajo tierno queremos significar aquellos que se recolectan antes de su maduración. En este punto, el ajo se caracteriza por brindar un sabor más delicado y suave que el ajo maduro cuando se emplea en las diferentes recetas; de hecho, el ajo tierno va muy bien con platos como tortillas, revueltos, menestras, tempuras; así como para acompañar carnes y pescados. Otra opción que sirve para incorporar el ajo y que combina maravillosamente con la mayoría de las comidas es el denominado ajoaceite.

Ajos tiernos

Ajoaceite

El ajoaceite o alioli es un tipo de salsa que sirve para sazonar ciertos platos, especialmente pescados y mariscos; y también se emplea como salsa de acompañamiento. Consiste básicamente en una emulsión de aceite de oliva y ajo que se prepara en un mortero con otros ingredientes adicionales como es el caso del huevo, que no suele faltar en muchas de las variaciones que se han hecho de esta salsa. A continuación, compartiremos una receta que, según expertos, es la original en algunas zonas mediterráneas de España:

Ajoaceite Alioli

Primero, se pelan dos dientes de ajo, los cuales se pueden echar troceados o enteros en el mortero, agregándoles un poco de sal gorda para que sea más fácil machacarlos, lo cual se hará con la maza del mortero hasta que estén lo más triturados posible. Luego se vierten, poco a poco, 250 ml en el mortero y se continúa machacando hasta que se haga una mezcla espesa uniforme. Posteriormente, se agrega un chorreón de zumo de limón fresco o de vinagre y se continúa triturando hasta obtener la consistencia deseada, momento en el que el alioli estará listo y ha de guardarse en la nevera para ser consumido cada vez que se desee, incluso varios días posteriores a su preparación.